Noticias


18 de marzo de 2026

Mucho oficio...

El concierto de Santiago Auserón en el Auditori Municipal Enric Granados, dentro de la programación del MUD 2026, volvió a demostrar la extraordinaria vigencia artística de uno de los compositores más singulares de la música popular española. Tras la disolución de Radio Futura, a comienzos de los años noventa, Auserón emprendió un camino personal que lo llevaría a profundizar en el mestizaje musical bajo el alter ego de Juan Perro.

Desde entonces su trayectoria discográfica se ha caracterizado por una constante investigación sonora y literaria, reflejada en trabajos recientes donde conviven la tradición del rock, el rhythm & blues, el jazz y una profunda fascinación por los ritmos afrocaribeños. Esa búsqueda cristaliza ahora en el actual proyecto junto a Academia Nocturna, con el que presenta nuevas composiciones con arreglos de gran riqueza tímbrica y revisita, de forma escueta, parte de su repertorio histórico. En Lleida, impecablemente vestido de oscuro y luciendo llamativo calzado rockero de punta, Auserón desplegó su habitual estilo compositivo e interpretativo: elegante, reflexivo y profundamente rítmico.

Sus canciones –poéticas, narrativas y cargadas de referencias culturales– se sostienen sobre una arquitectura musical en la que el rock dialoga con el soul y el jazz, pero donde los acentos caribeños ocupan un lugar privilegiado. El son cubano, la rumba afrocubana y otras cadencias de la música popular de la isla, que el artista ha estudiado durante décadas, impregnan los grooves y el fraseo vocal, dotando al repertorio de un aire mestizo y sofisticado. En este contexto, la Academia Nocturna se reveló como el vehículo ideal para ese universo sonoro luciendo el buen hacer de unos cuantos instrumentistas surgidos del contexto artístico del Taller de Músics barcelonés. A saber, intérpretes de primer nivel, algunos de ellos viejos conocidos nuestros por su repetida presencia en el Jazz Tardor, como Gabriel Amargant, en saxo y clarinete, o David Pastor a la trompeta, a los que se unen para completar el elenco Vicenç Solsona, a la guitarra; Isaac Coll, al bajo; y Pere Foved, a la batería; es decir, un conjunto muy brillante, capaz de construir atmósferas densas y refinadas a partir de arreglos muy cuidados y solos de hermosa musicalidad.

El concierto avanzó seguro como una suerte de travesía por el remarcable cancionero del músico nacido en Zaragoza –desde piezas de su trayectoria individual, clásicas y recientes, estrenando incluso un par de temas, hasta ecos de su etapa con la banda que le dio tanta fama y popularidad– reinterpretado con un enfoque jazzístico y caribeño que amplifica la dimensión literaria y calidad de sus textos. La banda respondió con precisión y sensibilidad, dejando espacio tanto para el swing colectivo como para ciertos momentos de improvisación sonora. Pero si, aparte de su calidad compositiva, algo distingue desde siempre a Auserón sobre el escenario, es su extraordinaria capacidad de comunicación con el público.

Entre canción y canción, chapurreó un catalán decente, estableciendo un diálogo cercano, casi pedagógico con los espectadores y convirtiendo su espectáculo en una experiencia absolutamente intensa y emocional. Ese magnetismo escénico suyo, la elegancia de su palabra y el pulso rítmico de sus canciones generan conexión inmediata con el público que acaba indefectiblemente rendido a sus encantos. Mucho oficio…

Círitica de Javier de Castro para Segre.